La soledad, esa extraña sensacion que se sumerge en nosotros en distintas ocaciones, despues de perder un amor, por la perdida de un familiar, un amigo, pero no siempre ocurre cuando estamo solos fisicamente, Vivir en compañía no significa perder la soledad. se lo asocia de esa manera, pero...¡Cuántas veces la soledad nos acompaña! ¡Cuantas veces la compañía nos abandona!... muchas veces suele ocurrir que nos sentimos muy solos, estando rodeado de personas, puede ocurrir que tangamos relaciones sociales no satisfactorias, por ello, los momentos más críticos suelen ser descriptos como "indeseables" y generan sentimientos parecidos a los de depresión o ansiedad, es que vivimos con nerviosismo, falta de vitalidad, un "vacío interno" y desesperación....a veces solo existe una persona capaz de deshacer esa sensacion de soledad, pero al no poder estar con esa persona, nos refugiamos en la angustia, el mal humor, en fin nos entristecemos y ante la pregunta "te pasa algo?" o "que te pasa?" respondemos de mala manera "nada"... aunque esta muy claro que por dentro la angustia nos pulveriza el corazon... la mayoria de las veces nos encerramos en nosotros mismos, repitiendo frases del estilo "nadie me entiende", "cada vez que confío en alguien me llevo una puñalada". entre otras, no escuchamos consejos de ninguna persona, creyendo que estos estan equivocados, pero uno nunca piensa que puede ocurrir que lo pensamos asi, por que en realidad no queremos oir la verdad, por que sabemos que nosotros estamos equivocados, no queremos reflexionar, estamos cegados por lo que sentimos, y ahi recurrimos a la frase "me siento tan solo",se nos mete en la cabeza la idea de "El árbol está solo, la nube está sola. Todo está solo cuando yo estoy solo." pero de esa forma nosotros nos vamos llendo por el camino de la soledad, por nuestra cuenta....
algunas formas de cambiar o sobre llevar nuestro animo en esos momentos son:
Ser lo mas sincero posible y buscar dentro nuestro a que se debe esa sensacion de soledad.
Perder el miedo a mirar dentro de nosotros, y afrontar la necesidad de saber cómo somos: nuestras ilusiones y ambiciones, limitaciones y miedos, además de evaluar honestamente la autoimagen.
Considerar que no hay nada qué perder y que el miedo al rechazo es un freno para entablar nuevas amistades o amores.
Hacer a un lado la actitud de víctima, pues aunque el mundo resulta en ocasiones cruel y materialista, seguro que hay personas que desean conocer a alguien como nosotros.
No encerrarse en uno mismo, por que se generara mas daño, siempre hablar las cosas.
Siempre ante cualquier situacion hay que razonar tranquila y pacificamente, y asi nos vamos a dar cuenta que muchas veces somos victimas de nuestras torpezas.
y recordar la soledad es buena compañera... cuando es la unica.
muy groso :P
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